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El Parlamento Europeo reclama una ecotasa para limitar los gases con efecto invernadero

El Parlamento Europeo reclama una ecotasa para limitar los gases con efecto invernadero

Actualidad.terra.es, 16-11-2005

El Parlamento Europeo (PE) abogó hoy por establecer, a más tardar en 2009, un impuesto comunitario que grave las emisiones de gases con efecto invernadero y contribuya así a prevenir el calentamiento global. El pleno aprobó, por 450 votos a favor, 66 en contra y 143 abstenciones, un informe en el que fija su posición ante la undécima Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático de la ONU que se celebrará del 28 de noviembre al 9 de diciembre en Montreal. Entre otras cuestiones, expresó su apoyo a 'la instauración de ecotasas al nivel comunitario' y abogó por que se aplique la primera de ellas para 2009 a más tardar.

Mediante una enmienda aprobada por estrecho margen (339 votos a favor, 302 en contra y 12 abstenciones), el PE 'deploró que el Gobierno actual de los Estados Unidos no cumpla los compromisos contraídos (...) en el sentido de reducir los niveles de las emisiones', lamentó su retirada del Protocolo de Kioto y pidió a la UE que vele por que ningún país paralice el proceso multilateral.

Para la Eurocámara, la estrategia de la UE en el cambio climático debe pasar por respetar el Protocolo Kioto; reducir las emisiones en un 30 por ciento de aquí a 2020; implicar a los Estados Unidos y ayudar a China, Sudáfrica, Brasil o la India a cumplir los compromisos de reducción; e incentivar el desarrollo de tecnologías energéticas sostenibles y la eficiencia energética.

El Pleno mostró su satisfacción por el compromiso de los mandatarios europeos de 'luchar por una reducción de las emisiones en los países desarrollados del orden para 2020 del 15 al 30 por ciento', y sugirió fijar objetivos del 60 al 80 por ciento para 2050.

Reclamó además que la UE asuma 'objetivos de reducción del consumo de energía de entre un 2,5 y un 3 por ciento al año' y urgió a la Comisión a tomar 'medidas' para eliminar las subvenciones a los combustibles fósiles y piden 'un programa intensivo sobre energía sostenible y la gestión del uso de las superficies'.

Además, pidió medidas específicas para contener las emisiones del sector de transporte -responsable del 30 por ciento de las emisiones-, incluidas posibles restricciones a la velocidad en toda la UE, y un sistema piloto para la limitación de las emisiones de la aviación comercia.

Asimismo, abogó por establecer estrategias y propuestas legales para reducir las emisiones de calefacción y refrigeración; una política específica de cooperación sobre el cambio climáticoLa española Cristina Gutiérrez-Cortines (PP) recomendó ante el investigar en qué medida puede articularse 'una agricultura más inteligente' para prevenir el cambio climático y pidió reforzar la política europea sobre la sequía y la desertización en el Mediterráneo.

China confirma la tala ilegal de bosques por la multinacional maderera APP

China confirma la tala ilegal de bosques por la multinacional maderera APP

Infurma, 31 de marzo de 2005

El Gobierno de China confirmó que la multinacional de madera y papel Asia Pulp and Paper (APP), con sede en Singapur, taló ilegalmente 24.700 metros cúbicos de árboles en la provincia suroccidental de Yunnan, informó hoy la prensa oficial.

La noticia se produce cinco meses después de que la organización ecologista Greenpeace denunciara que esa firma había talado 183.000 hectáreas de bosques naturales (y plantado en su lugar eucaliptos) en las zonas de Wenshan, Lincang y Simao.

El subdirector de recursos silvícolas de la Administración Forestal de China, Wang Zhuxiong, declaró que las investigaciones iniciales, comenzadas en los primeros meses de este año, confirmaron las actividades ilegales de APP. Wang no informó de las sanciones que se impondrán a APP, pero la acusación oficial coincidió con el inicio de una campaña gubernamental contra las talas ilegales que fue anunciada ayer por el director de la Administración Forestal, Lei Jiafu.

Lei destacó en una conferencia emitida por televisión que se investigará principalmente a corporaciones empresariales, negocios de procesamiento de madera y gobiernos locales que hayan permitido actividades ilegales contra los bosques del país. La campaña, denominada "Tormenta Verde", se acompañó de una lista negra con 10 compañías que realizaron talas ilegales en China, aunque APP no se encuentra en esa relación. Entre 1993 y 2003 se talaron ilegalmente 75 millones de metros cúbicos de bosque en China cada año, lo que afectó a 10 millones de hectáreas de zonas naturales, denunció Lei en el anuncio de la campaña.

Greenpeace, primera organización que denunció estas prácticas en China, celebró en declaraciones a EFE la acusación contra APP, aunque su portavoz señaló que la cantidad de madera talada ilegalmente "es mucho mayor" de la afirmada por el Gobierno chino.

"Esperamos que esa y otras compañías abandonen esa práctica ilegal y ayuden a proteger los bosques chinos", añadió el portavoz de Greenpeace, que también acusa a APP de llevar a cabo talas incontroladas en la isla china de Hainan (sur) y la provincia sureña de Guangxi a través de una empresa subsidiaria, Jinhai Pulp. APP posee 13 compañías de madera y papel y 20 fábricas en China, donde tiene activos de más de 5.500 millones de dólares, según cifras aportadas por la agencia oficial Xinhua.

Pese a la desertización y la tala ilegal, la superficie boscosa de China aumentó un 1,66 por ciento desde el año 2000 hasta ascender a 1,75 millones de kilómetros cuadrados, un 18 por ciento del área total del país, informó en enero la Administración Estatal de Bosques. A principios de marzo, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) denunció que la importación de madera a otros países por parte de China, país muy necesitado de ese material, es una amenaza para los bosques del planeta. En un informe, el WWF señaló que más de la mitad de la madera importada por ese país procede de Rusia, Malasia e Indonesia, naciones que afrontan problemas de sobreexplotación forestal y de tala ilegal de bosques.

Cada año desaparecen 7,3 millones de hectáreas de bosque, equivalente a la superficie completa de Panamá

Cada año desaparecen 7,3 millones de hectáreas de bosque, equivalente a la superficie completa de Panamá

El Mundo, 15-11-2005

ROMA.- La pérdida anual neta de bosques en todo el planeta asciende a 7,3 millones de hectáreas, superficie equivalente a un país como Panamá, y es precisamente en Latinoamérica donde la Tierra sufre la mayor deforestación.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha publicado estos "alarmantes" datos en un informe titulado 'La Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales 2005', una investigación hecha en los últimos cinco años.

La superficie forestal del planeta se reduce anualmente en unos 13 millones de hectáreas, aunque la pérdida neta es atenuada hasta los 7,3 millones, gracias a la reforestación o la expansión natural de los bosques existentes. La buena noticia es que el ritmo de pérdida neta ha descendido en el último quinquenio frente al decenio 1990-2000, cuando anualmente desaparecían 8,9 millones de hectáreas.

Esa ralentización se ha producido en el continente asiático, que ha pasado de unas pérdidas anuales de 800.000 hectáreas a una ganancia neta de un millón, gracias a la reforestación a gran escala efectuada en China.

También en Europa, los bosques continuaron su expansión al ganar 661.000 hectáreas anuales entre 2000 y 2005, aunque el aumento fue de forma más lenta que entre 1990 y 2000, cuando crecieron a un ritmo de 877.000 hectáreas.

Los resultados varían de país en país y mientras en España la superficie forestal ganó 296.000 hectáreas anuales en el último quinquenio, en el Reino Unido aumentó sólo en 10.000 y en la Federación Rusa, en cambio, se registró una pérdida de 96.000 hectáreas.

Brasil, el peor parado

Las malas noticias provienen de Latinoamérica, región que con 924 millones de hectáreas, posee el 23% del área forestal de todo el planeta y donde la pérdida neta anual supone el 65% mundial. La deforestación anual en Latinoamérica asciende a 4,7 millones de hectáreas, si bien la FAO advierte de que muchos de los países más grandes han aportado cifras de pérdidas sin tener en cuenta que muchas zonas taladas se han regenerado.

Brasil que, tras la Federación Rusa, es el país más boscoso del mundo y posee el 52% de los bosques de Latinoamérica, es el que padece mayor pérdida neta anual con la desaparición de 3,1 millones de hectáreas. El informe resalta que "América del Sur sufrió la más importante pérdida neta de bosques entre 2000-2005, con 4,3 millones de hectáreas, seguida por África, con cuatro millones de hectáreas anuales".


Los bosques cubren cerca de 4.000 millones de hectáreas, un 30% de la superficie terrestre

De acuerdo con los datos facilitados por la FAO, que a su vez ha recabado la información de los gobiernos de 229 países, "los bosques cubren en la actualidad cerca de 4.000 millones de hectáreas, el equivalente a un 30% de la superficie terrestre". Diez países concentran dos tercios de ese patrimonio: Brasil, Australia, Canadá, China, la República Democrática del Congo, India, Indonesia, Perú, la Federación Rusa y los Estados Unidos.

De la cifra total de 4.000 millones de hectáreas, el 36% son bosques primarios, es decir, superficies forestales sin signos visibles de presencia humana pasada o presente. Pero la FAO advierte que esos bosques primarios "están siendo destruidos o modificados a un ritmo de seis millones de hectáreas anuales, debido a la deforestación o la tala selectiva".

La FAO recuerda que los bosques tienen múltiples funciones, incluidas la conservación de la biodiversidad, del suelo y los recursos hídricos, el suministro de madera y de otros productos, como el papel, además de servir de áreas de esparcimiento o sumideros de carbono.

El calentamiento del planeta causará escasez de agua

El calentamiento del planeta causará escasez de agua

El Mundo, 16-11-2005

LONDRES.- El calentamiento del planeta tendrá como consecuencia la escasez de agua en algunos territorios, debido a que afectará al suministro desde glaciares y reservas de nieve, según un estudio publicado en la revista científica Nature.

El calentamiento planetario, provocado por la emisión de gases de efecto invernadero sobre todo por parte de países ricos, alterará el ritmo natural de deshielo y avanzará la caída de las lluvias, lo que tendrá efectos en la capacidad de las presas y en el suministro en determinadas épocas del año.

La amenaza es "clara" en ciertas partes del mundo, afirman los científicos, que alertan de que las regiones con más riesgo son la cuenca del río Rin, que vería afectado su caudal, o zonas de Canadá y Perú, donde los glaciares se han reducido un 25% en las últimas tres décadas.

El estudio, elaborado por expertos del Instituto de Oceanografía Scripps de la Universidad de California y la de Washington, analiza los posibles cambios en los niveles del agua y cómo éstos afectarán a los continentes. Los científicos concluyeron que el efecto invernadero tendrá "consecuencias significativas" en las regiones más dependientes del hielo y la nieve y, eventualmente, perturbará el suministro de agua. La nieve se acumulará menos en invierno y se fundirá antes en primavera, lo que obligará a revisar las infraestructuras de reserva de agua porque las presas no podrán contener el ciclo anual de nieve y lluvias.

"Al cambiar el ciclo natural de los ríos, el mayor cauce se producirá en primavera y será difícil mantenerlo hasta verano", escribe en la revista Tim Barnett, del Instituto Scripps. El cambio en el ciclo fluvial y marítimo afectaría al transporte por barco, la protección contra inundaciones, generación de energía hidroeléctrica y al turismo, advierten los expertos.

Otro estudio también publicado en Nature sostiene que los países ricos, principales emisores de gases nocivos, deberían asumir su responsabilidad en las tareas de prevención y ayudar a los países pobres, sobre todo los africanos, que se verán muy afectados por los cambios que experimentará el virus de la malaria.

Thomas Stocker, climatólogo: "España sufrirá más olas de calor que llevarán a fases extremas de sequía"

Thomas Stocker, climatólogo: "España sufrirá más olas de calor que llevarán a fases extremas de sequía" Janot Guil

ABC, 2-11-2005

Thomas Stocker es codirector del Instituto de Física de la Universidad de Berna (Suiza) y uno de los líderes mundiales en el estudio del clima. Visitó Barcelona para participar en un seminario de la Universidad Autónoma (UAB) e impartir una conferencia en el CosmoCaixa. Entre otros méritos, es miembro del comité de dirección del programa internacional sobre variación Climática y Predictibilidad (CLIVAR) y colidera el Proyecto Europeo de Perforación de Hielo en la Antártida (EPICA).

-Dentro del proyecto EPICA, en diciembre de 2004 hallaron un núcleo de hielo en el que se registra la acumulación de nieve durante los últimos 920.000 años. ¿Cómo se analiza este «testigo histórico»?

-En el hielo polar puedes estudiar básicamente dos cosas: el hielo en sí, el agua, y el aire que queda aprisionado en las burbujas que hay en este hielo. Son más de 50 parámetros los que analizamos... Tras estudiar todo ello, podemos llegar a reconstruir las condiciones climáticas de hace miles de años.

-¿Y predecir el clima futuro?

-Proyectos como éste nos sirven para avanzar en el estudio del clima pasado, aunque aún nos falta hacer muchas otras pruebas. Y conocer el pasado ayuda a validar los modelos climáticos teóricos y simuladores, que elaboramos para predecir el clima futuro.

-¿Cuánto tardaremos en tener un modelo de predicción fiable?

-No lo sé, pero la ciencia ha avanzado muchísimo. Ya tenemos modelos que funcionan, aunque no son tan precisos a escala local, por países.

-¿Con qué pruebas convencería a aquellos que aún sostienen que no hay un cambio climático?

-Hay varias evidencias. En los últimos 450.000 años, la concentración de CO2 en la atmósfera nunca ha sido tan elevada como hoy en día. Ahora es un 30% superior a lo que ha sido nunca en los últimos 450.000 años. Otra evidencia es el ascenso global de las temperaturas registrada en casi todas las estaciones meteorológicas del planeta, fruto del incremento de los gases de efecto invernadero. Otras huellas del cambio climático son el deshielo de los Polos, los cambios en las estaciones, etc.

-Uno de los efectos será la elevación del nivel del mar...

-Sí. Calculamos que en un futuro subirá el nivel entre diez centímetros y un metro de altura, según en qué zonas. De resultas, algunas islas van a desaparecer a finales de siglo, o verán reducido su perímetro. Creo, por ejemplo, que islas como las Maldivas o las Seychelles van a tener problemas...

-«Katrina», «Wilma». ¿La reciente proliferación de huracanes puede ser achacable al cambio climático?

-Es muy difícil atribuir la aparición de un huracán al calentamiento global. Pero sí es cierto que se ve alimentado por la temperatura del mar, y sabemos que ésta subirá por el calentamiento. Por lo tanto, si suben las temperaturas, los ciclones serán más violentos.

-¿Las víctimas de estos huracanes son las primeras del cambio climático?

-Yo no las llamaría víctimas del cambio climático, sino del propio huracán, en primer lugar, y de la negligencia humana, en segundo.

-En España hemos padecido uno de los veranos más secos de los últimos tiempos. ¿Estos fenómenos van a ir a más?

-Observando nuestros modelos de simulación del clima, vemos que la zona mediterránea va a experimentar un calentamiento. El calor extremo seca la tierra, y se pierde el efecto mitigador que la humedad ejerce sobre las altas temperaturas. Probablemente, España sufrirá más olas de calor que llevarán a fases extremas de sequía.

-¿Estamos a tiempo de paliar el cambio climático?

-Si hoy redujéramos las emisiones de CO2 a cero, aún seguiríamos sufriendo un ascenso global de temperatura media de alrededor de 0,6 grados centígrados, el que tenemos ahora. Sin embargo, podemos decidir qué hacemos con las emisiones futuras.

-Pero estas posibles medidas implicarían un cambio en el sistema económico actual, basado en el petróleo. ¿Hasta qué punto son factibles?

-Necesitamos innovaciones tecnológicas y nuevas ideas para el transporte, para calentar nuestras casas, etc. Mientras perfeccionamos estas energías, debemos hacer un uso más eficiente del petróleo y adaptarnos al cambio climático que sufrimos.

-Pero la tecnología es cara...

-Sí, pero lo que tienes que ver es que, si aplicas una tecnología que no dañe el clima, eso también ayuda a reducir costes en otras partidas de tu presupuesto, como la política medioambiental. Hay que calcular los costes a mucho más largo plazo.

-¿No es injusto exigir a los países pobres que no usen tanto petróleo para paliar los perjuicios que han causado los países ricos?

-Sí lo es. De hecho, el protocolo de Kioto ya incorpora esta idea de responsabilidad diferenciada y creo que es el camino adecuado. Además, debemos ayudar a las economías en transición, como la India o China, a que no cometan los mismos errores que nosotros.

-Aplaude Kioto, pero Estados Unidos no lo ha firmado. Además, para no depender del petróleo hay que luchar contra los intereses de las poderosas empresas petroleras...

-Sí, es un objetivo difícil. Yo no soy economista y quizá no debería hablar de esto... Pero creo que la postura que ha adoptado Europa es un buen ejemplo. Ha declarado que su objetivo es reducir sus emisiones, y con este cambio de política estás creando un entorno en el que la innovación puede desarrollarse, prosperar. Y si hay innovaciones en Europa, esto cambiará el mercado, totalmente.

-¿Podremos arreglar el clima a corto plazo? Por ejemplo: ¿podemos neutralizar un huracán?

-No creo en las ideas que se han propuesto, como enviar un gran espejo al espacio para aprovechar la luz del sol y reducirla, o tener máquinas que aspiren el CO2 de la atmósfera... Son proyectos muy caros, y su eficiencia no está probada. Otra propuesta es decir: pues plantemos muchos árboles, reforestemos. Pero el efecto de esta medida sería muy limitado. Desde el punto de vista del clima, es mejor evitar que se tale un árbol en el Amazonas que plantar uno nuevo, por ejemplo, en Suiza.

España acogerá la Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas de lucha contra la desertización

España acogerá la Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas de lucha contra la desertización Actualidad.Terra.es, 4-11-2005

España será en otoño de 2007 la sede de la Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas de lucha contra la desertización, informó hoy el ministerio de Medio Ambiente en una nota. La decisión se adoptó en la séptima Conferencia de las Partes (COP-7) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, celebrada entre el 17 y el 28 de octubre en Nairobi (Kenia), a propuesta del Gobierno español.

Durante esa Conferencia también se ha aprobado la organización en España de un simposio sobre desertización y migraciones, el próximo otoño, enmarcado dentro de las actividades programadas para el Año Internacional de los Desiertos que se celebrará en 2006. Para el periodo 2005-2008, el ministerio de Medio Ambiente destina 82.525.185,18 euros para paliar los efectos de la desertización.

Entre otras iniciativas, la dirección general para la Biodiversidad está implantando cubierta vegetal protectora y fijadora de suelos, tolerante ante condiciones de aridez extrema, de economía hídrica y a las tensiones ecológicas derivadas del cambio climático.

Además, el ministerio ha emprendido tratamientos selvícolas adecuados a la cubierta vegetal protectora para garantizar su funcionalidad edafogenética, estabilidad biológica y resistencia ambiental y acciones de corrección de los torrentes en zonas de montaña.

En cuanto al estudio del avance de la desertización, la dirección general para la Biodiversidad trabaja en el Inventario Nacional de Erosión de Suelos y la Red de Estaciones Experimentales de Seguimiento y Evaluación de la Erosión, que permitirá establecer un banco de información en relación al ciclo de erosión, hidrológico y de calidad del agua.

Invertir en árboles: hacerse un capital responsable y sostenible

Invertir en árboles: hacerse un capital responsable y sostenible José Luis Barceló

El Semanal digital, 30-10-2005

Las rentabilidades obtenidas en los últimos años hacen que los inversores busquen inversiones alternativas. Entre éstas figura la inversión en maderas nobles de bosques sostenibles.

Pese a los efectos de la desertización, la inversión en bosques de maderas nobles ha ido creciendo con el tiempo. Precisamente ha sido la retrocesión del bosque natural lo que hace que los inversores busquen una alternativa a los portfolios tradicionales de inversión, puesto que evitan el avance del desierto a la vez que dejan un patrimonio natural creciente para las generaciones venideras.

Se trata, en suma, de un concepto de inversión de doble vertiente y probablemente el único que permite ver crecer realmente nuestras inversiones con el paso del tiempo, con el crecer de los propios árboles.

Ello ha permitido que se haya acuñado una nueva acepción, la de la responsarbolidad, buscando inversionistas que aprecien a la vez el crecimiento de sus inversiones de una manera responsable con el medio ambiente y luchando contra el cambio climático. Esta es la propuesta de Maderas Nobles de la Sierra del Segura (maderasnobles.net), una joven empresa con un gran futuro por delante. ¿Quién da más?

Riqueza ambiental e inversión particular

Las economías del futuro deberán afrontar con mucho mayor realismo que las actuales la escasez de recursos naturales: agua, bosques, biodiversidad, pesca extractiva, son todo conceptos en retroceso a los que habrá que buscar alternativas para que la Civilización humana pueda continuar. Naciones Unidas especula con que en menos de 25 años la mitad de los alimentos que proceden de la extracción del entorno (pesca, caza, frutas, etc.) habrá desaparecido, no solamente por la acción de la mano del hombre, sino por la escasa rentabilidad del sistema de explotación: a un buque pesquero con 20 personas a bordo le pagan a 1 euro la merluza que pesca, mientras que llega a nuestros mercados a 12 o 15 euros. Esta situación es insostenible económicamente hablando. Las pescaderías de hoy en día están llenas de especies cultivadas en cautividad: rodaballo, lubina, truchas o salmón cuestan hoy en día menos de la mitad de precio de lo que costaban en 1970 en relación con el poder adquisitivo, y encima sin dañar ecosistemas ni fondos marinos.

Igual ocurre con la madera. España importa más de la mitad de la madera que consume. Según José Santamaría, director de Worldwatch, este tipo de cultivos "de inversión", será apropiado siempre que "no se sustituya el bosque autóctono, sino que sea una zona agrícola abandonada".

De la misma manera piensa Miguel Ángel Soto, responsable de Bosques de la organización ecologista Greenpeace, para quien si la inversión particular en bosques "genera rentabilidad en el mercado y se traduce en un fenómeno de inversión más limpio y transparente que otras inversiones especulativas, pues muy bien".

Maderas de alto rendimiento

España consume 30 millones de metros cúbicos de madera por año, de los que más de 15 se traen de fuera. Nuestro país, por sus características geográficas, geológicas y ambientales busca la inversión en maderas de alto rendimiento, pero de características autóctonas y ecológicamente sostenibles que tienen una gran salida en el mercado: nogal, roble, haya, fresno o cerezo son algunas de las especies ofrecidas por Maderas Nobles, una de las empresas españolas líderes en inversión en árboles.

De lo que se trata, según José Vicente Oliver, del Institut Tecnològic Fusta de Valencia, es de "transformar la producción agrícola intensiva tradicional hacia cultivos agroforestales más extensivos donde se potencie este tipo de maderas".

Maderas Nobles propone diversas alternativas a la inversión, sumamente interesantes y con elevadas rentabilidades a corto y medio plazo. Dispone además de terrenos apropiados para sus plantaciones, como los de la Sierra del Segura. Un lote de diez nogales, por los que puede invertirse desde 2.846 euros, adquiere al cabo de veinte años un valor en el mercado de 131.345 euros, con una rentabilidad acumulada del 21,65%. Cada nogal produce entre 1 y 1,5 metros cúbicos de madera de tronco, ramas gruesas y raíz, muy preciada en decoración y muebles ornamentales. Solo en los últimos 30 años, los precios de maderas nobles crecieron una media del 11% anual, aunque tan solo en 2003 lo hicieron un 12%, y se prevé que la demanda se va a triplicar en los próximos 20 años.

Los expertos consideran que lo ideal es conservar la inversión en árboles el mayor tiempo posible, entre otras cosas porque los árboles ganan en precio con los años: se paga más por un árbol con más años que por uno joven.

Los árboles se consideran desde el principio como un bien inmueble, por lo que el vendedor, en el ejercicio posterior en que se produzca la transacción, debe tributar por las plusvalías obtenidas. Maderas Nobles garantiza los valores y asegura las plantaciones, así que cualquier destrucción ajena al inversor queda cubierta. En caso de destrucción o deterioro Maderas Nobles los sustituiría por otros de la misma edad en perfecto estado.

Juan Valero Valdelvira, administrador de Maderas Nobles, asegura que Maderas Nobles aspira a alcanzar "1.200 hectáreas con distintas especies maderables", esperando sobrepasare los 500.000 árboles plantados con destino a la industria maderera, y otros 2 millones de especies alternativas que se quedarán en el medio natural. En una entrevista en el periódico económico El Nuevo Lunes aseguró que una empresa de Londres se puso en contacto con ellos "para comprarnos los derechos de absorción de CO2" cuando se aprobó el Protocolo de Kioto.

La empresa se fundó el año 2000, y cuenta ya con más de 3.000 clientes que no paran de crecer, como los árboles de los que son propietarios.

Investigadores almerienses lideran la lucha europea contra la desertificación

Investigadores almerienses lideran la lucha europea contra la desertificación Tecnociencia (Ciudad Real), 2-11-2005

España, Portugal, Italia y Grecia son los cuatro países miembros de la Unión Europea que están sufriendo la desertificación en sus propios territorios, un proceso ambiental cuyas causas estudian los científicos y cuyos efectos, como la degradación del suelo o los incendios forestales, tratan de ser combatidos a marchas forzadas para paliar el problema en la medida de lo posible.

La lucha contra la desertificación es el gran objetivo del Proyecto Europeo DeSurvey, coordinado por el Profesor Juan Puigdefábregas desde la Estación Experimental de Zonas Áridas de Almería, un centro dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) dedicado entre otras cosas a estudiar qué factores físicos y humanos contribuyen a acentuar la desertificación.

En declaraciones a Andalucía Investiga, Puigdefábregas ha asegurado que "el proyecto ha tratado de reunir a los mejores expertos en estos temas con el fin de desarrollar un sistema de evaluación y seguimiento del proceso de desertificación, que viene a ser causado por factores externos como la acción del hombre o el cambio climático, en contraposición a la desertización, lo que entendemos como un proceso generado por el abandono de un territorio por las poblaciones que lo ocupan".

DeSurvey es un Proyecto Integrado del VI Programa Marco Europeo en el que participan 39 organizaciones de 10 países miembros de la Unión Europea y de 6 terceros países, entre los que se encuentran Chile, China y los países del Magreb, notablemente afectados por el mismo problema. "Nuestra misión es analizar conjuntamente las causas y efectos de la desertificación", ha precisado Puigdefábregas, "en el tiempo que durará el proyecto, es decir, en cinco años". En efecto, DeSurvey comenzó su tiempo de ejecución el pasado mes de marzo, y su actividad se prolongará hasta el año 2010, en que estará listo para su aplicación en áreas de otros países un sistema de vigilancia del aumento de la desertificación.

Durante los tres primeros años del proyecto se llevará a cabo toda la investigación, tras la cual quedará definido el producto de evaluación y seguimiento de la degradación de las tierras áridas. Durante el cuarto año se convertirá en utilizable este producto, mediante el diseño de un prototipo de instrumentos utilizables por cuerpos técnicos de los diferentes ministerios de medio ambiente, agricultura o entidades regionales y locales de los países afectados. En tercer lugar, y durante el quinto año de DeSurvey, tendrán lugar en Zaragoza una serie de cursos de entrenamiento para utilizar esta herramienta, además de una campaña de demostración de la utilidad de la misma, mediante la aplicación de los resultados del proyecto allá donde hasta la fecha hayan venido desarrollándose otros proyectos parecidos, con el objejo de comprobar su funcionamiento, su utilidad y su eficiencia.

El avance de la desertificación ha obligado a los gobiernos a tomar medidas como la reforestación o instando a mejorar las prácticas agrícolas. El coordinador de este proyecto europeo ha manifestado que "hay que tratar de integrar la acción del hombre con los factores externos o forzantes que provocan los cambios en las condiciones del terreno, como son el clima o los factores socioeconómicos, que determinan la demanda del suelo".

DeSurvey, un proyecto pionero en su ámbito, trata de ofrecer un instrumento aplicable varias escalas, local, regional, nacional e internacional. Para el desarrollo de los métodos que lo integran, ha establecido una red de áreas piloto, cinco en la Unión Europea y seis en terceros países (Túnez, Argelia, Marruecos, Senegal, China y Chile). Una de esas áreas corresponde a España: La Mancha Oriental. Cada una de ellas se analiza palmo a palmo, a través de una cuadrícula con celdas de un kilómetro cuadrado. Una vez establecido el uso del suelo, se puede pronosticar qué va a pasar en este terreno, mediante una evaluación de tendencias o posibles riesgos, lo que viene denominándose alertas tempranas.

La sequía estrangula la Amazonia

La sequía estrangula la Amazonia El País, 29-10-2005

Decenas de ríos se desecan y dejan aislados a 40.000 habitantes de la selva

La selva amazónica se seca. Las lluvias en el último año han sido las más escasas desde hace 35 años, según la NASA, que ha seguido la evolución de la sequía a través de sus satélites. Como consecuencia de la falta de precipitaciones, hay ríos y lagos secos y las pérdidas en la agricultura se cifran ya en miles de millones de euros. Muchos pueblos están incomunicados porque su única vía de comunicación son los barcos que circulan a través del complejo entramado de ríos que recorren el territorio selvático.

En julio pasado cayeron 30,8 litros por metro cuadrado de media en la selva, cuando lo normal en ese periodo son 87,5 litros. En agosto, la lluvia fue un 66% de lo normal. La organización ecologista Greenpeace denuncia que la sequía se une a la deforestación y amenaza a la mayor selva del mundo.

El Amazonas ha perdido dos metros de altura en el último año. Aun así sigue teniendo unos 17 metros de altura, según el Gobierno brasileño. El problema es que muchos de sus afluentes y lagos de la zona se han secado. Del lago Curulai, en el Estado brasileño de Para, sólo queda un lecho seco y resquebrajado sobre el que puede caminar una vaca.

La falta de agua supone una catástrofe ambiental, pero no es lo más importante. En muchas zonas, el agua es la única forma de transporte. Y sin ríos no hay barcos. El Gobierno brasileño ha movilizado al Ejército para distribuir agua, alimentos y medicinas en algunas zonas del interior de la Amazonia. La sequía ha disparado el número de incendios y en algunos ríos se alinean los peces muertos, resecos en el lecho.

Las autoridades brasileñas han cifrado en más de 40.000 las personas que están aisladas. Los 2.000 habitantes de la ciudad de Manaquiri están prácticamente aislados por la falta de agua en sus ríos y dependen de la ayuda oficial que les llega en helicóptero. Aunque Brasil ha reducido la tala de árboles en la Amazonia, la mayor reserva tropical del mundo perdió unos 9.000 kilómetros cuadrados en el último año, una superficie similar a Asturias.

El responsable de Greenpeace en la zona, Carlos Ritti, afirma que las pérdidas son enormes: "He estado en la zona y los daños son incalculables. En los pueblos falta comida, medicinas y combustible porque los barcos no llegan. Estamos ante el riesgo de perder ecosistemas valiosísimos y únicos en el mundo que ni siquiera hemos estudiado bien", afirmó.

España está situada en la zona de Europa más vulnerable al cambio climático

España está situada en la zona de Europa más vulnerable al cambio climático

Alicia Rivera

El País, 28-10-2005

La región mediterránea es la más vulnerable de Europa a los efectos del cambio climático. Así lo establece un amplio estudio internacional que pronostica un fuerte ascenso de las temperaturas y un descenso de lluvias en las próximas décadas. La investigación revela que, en un cuadro de fuerte crecimiento económico y alto consumo de combustible fósil, como el actual, la península Ibérica llegaría a registrar un aumento de temperaturas de 4,4 grados. Asimismo el estudio, en el que han participado científicos españoles, pronostica que entre un 14% y un 38% de la población mediterránea vivirá en cuencas que tendrán grandes problemas de escasez de agua.

"Entre todas las regiones europeas, la mediterránea resulta la más vulnerable al cambio climático. Se prevén múltiples impactos potenciales, relacionados principalmente con el aumento de las temperaturas y la reducción de las precipitaciones", explican los investigadores de un nuevo estudio, cuyos resultados se dan a conocer hoy en la revista Science. "Los impactos incluyen escasez de agua, aumento del riesgo de los incendios forestales, desplazamiento hacia el norte de la distribución de especies vegetales típicas y pérdida de potencial agrícola", afirman los científicos.

En el futuro el cambio de las temperaturas en Europa varía regionalmente pero se aprecia una clara tendencia al calentamiento. El incremento medio, en la segunda mitad del siglo XXI, puede ser de 2,1 grados centígrados en el mejor de los casos y de 4,4 grados en el peor, con mayor calentamiento en las latitudes altas y cambios considerables en los patrones de precipitaciones. El sur de Europa, con España, registra en todos los casos menos lluvias, especialmente en verano.

El estudio parte de varias predicciones climáticas ya conocidas basadas en modelos, y aborda la influencia del calentamiento global en el continente europeo, considerando diferentes modelos de proyección hacia el futuro que tienen en cuenta los parámetros socio-económicos. En concreto, abarca los 15 países de la UE anteriores a la ampliación, más Noruega y Suiza, en tres plazos (2020, 2050 y 2080), respecto a 1990. Casi 40 investigadores de 15 instituciones europeas, incluidos tres españoles, han realizado el estudio, dirigido por Dagmar Schröter, del Instituto de Postdam de Investigación de Impacto del Clima, en Alemania.

Agua dulce

La disponibilidad de agua dulce, recalca el artículo de Science, afecta directa e indirectamente a la sociedad y a los ecosistemas. En Europa, el aumento de la población y de la intensidad del cambio climático supondrá que más gente vivirá en áreas con recursos hídricos ya críticos y se exacerbarán las deficiencias de agua en muchas áreas que ya están padeciendo el problema, advierten los investigadores. Esto será particularmente preocupante en España.

La tendencia que se desprende de los modelos indica que entre un 20% y un 38% de la población mediterránea (un 14% en el mejor escenario posible) vivirá en cuencas que tendrán menos recursos hídricos que ahora. La escasez de agua se verá agravada por la mayor demanda debida a la irrigación y al turismo. Todos los escenarios analizados coinciden en predecir una reducción de las precipitaciones en España, particularmente en verano, y un aumento en la mayoría de las regiones septentrionales del continente.

"La idea [de la investigación] es ofrecer estos resultados para dar a conocer cómo evolucionarán los ecosistemas según lo que hagamos y hacia dónde los dirijamos", explica Santi Sabaté, de la Universidad de Barcelona y uno de los españoles autores del estudio. "Hablamos de una proyección cara al futuro, nada de esto ha pasado todavía. Sabemos que la maquinaria ambiental tiene mucha inercia y esto siempre se tiene que tener en cuenta, pero podemos anticiparnos a problemas que pueden venir y, como mínimo, prepararnos y dar información útil para la toma de decisiones".

Otras regiones europeas especialmente vulnerables, son las montañosas, donde el desplazamiento de las nieves hacia mayores alturas no sólo afectará radicalmente al turismo, sino que perturbará los regímenes fluviales. En los Alpes, la cota de nieve pasará de los 1.300 metros de altura actualmente a 1.500 ó 1.750 a finales del siglo XXI.

Los ecosistemas resultarán seriamente afectados por el calentamiento global. Schröter y sus colegas se han centrado en la distribución de más de 2.000 especies vegetales y animales en toda Europa y explican que las mediterráneas y las de montaña son "desproporcionadamente sensibles al cambio climático". Por ejemplo, al centrarse en especies concretas, los investigadores prevén que decrecerá la presencia de cuatro árboles típicos del Mediterráneo: Quercus suber, Quercus ilex, Pinus halepensis y Pinus pinaster.

El litoral mediterráneo será la región de Europa más afectada por el cambio climático. España sufre la peor sequía de su Historia.

El litoral mediterráneo será la región de Europa más afectada por el cambio climático. España sufre la peor sequía de su Historia. El Mundo, 27/10/2005

OLALLA CERNUDA

MADRID.- Las regiones mediterráneas serán durante el siglo XXI las áreas más vulnerables de Europa ante el cambio climático, según un estudio del Instituto de Investigación del Impacto Climático de Postdam (Alemania) que se publica esta semana en la revista Science. Si se cumplen las previsiones más agoreras, en 2080 entre el 14 y el 38% de la población mediterránea vivirá en lugares con escasez de agua.

En el informe han participado científicos españoles del Museo Nacional de Ciencias Naturales y el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), junto a investigadores de otros 15 países de la Unión Europea, y sus conclusiones no pueden ser más desalentadoras. Aumento de temperaturas, reducción de precipitaciones, incremento de las sequías, riesgo de incendios, pérdida de potencial agrícola, forestal y turístico... La Europa de finales del siglo XXI será un lugar mucho más inhóspito.

La culpa vuelve a estar en los gases de efecto invernadero que se emiten a la atmósfera, lo que sumado a las modificaciones del uso del suelo y el cambio del clima presentan un panorama desolador para los próximos años. Las temperaturas -sostiene el estudio- se incrementarán entre 2,1 y 4,4ºC de media en Europa, y el sur del continente sufrirá cada vez mayores y más frecuentes sequías, mientras que en el norte padecerán lluvias torrenciales.

Según el informe, financiado con fondos de la Unión Europea, el litoral mediterráneo será la zona más vulnerable al cambio global, seguido de las áreas de montaña, que se verán seriamente afectadas por la la regresión de la zona de nieve y la alteración del sistema hidrológico. En los Alpes, la cota de nieve pasará de los 1.300 metros actuales a los 1.750 a finales del siglo. Este aumento de 300 metros supondría reducir la proporción de superficie esquiable en Suiza del 85% del territorio actual al 63%, provocando enormes pérdidas económicas.

Pero una de las zonas que resultarán más afectadas es la Península Ibérica. Según explicó Miguel de Araújo, científico del Museo Nacional de Ciencias que ha participado en el informe, esto es debido "a una reducción de las precipitaciones y, fundamentalmente, a su reparto estacional". Para tratar de minimizar el impacto de estos cambios, la solución pasa por una gestión flexible de las reservas y los parques naturales.

El estudio calcula que en 2080, entre el 14 y el 38% de la población mediterránea vivirá en cuencas fluviales donde la falta será mayor. La cuenca del río Tajo, por ejemplo, presentará déficit hídrico ese año.

Santi Sabaté, profesor del Departamento de Ecología de la Universidad de Barcelona y miembro del equipo de investigadores del CREAF que ha contribuido al estudio, explicó que "la idea es ofrecer estos resultados para dar a conocer cómo evolucionarán los ecosistemas según lo que hagamos y hacia dónde los dirijamos". Para el científico, aunque el estudio supone una hipótesis futura, "es necesario considerar que existe la posibilidad de anticipación ante problemas que pueden venir y como mínimo, prepararnos y dar información útil para la toma de decisiones".

La variedad de árboles en los bosques influye en la absorción del carbono atmosférico

La variedad de árboles en los bosques influye en la absorción del carbono atmosférico El Mundo, 21-10-2005

MADRID.- La variedad y mezcla de árboles en un bosque tropical puede afectar a la cantidad de carbono atmosférico que la superficie terrestre sobre la que crecen es capaz de absorber. Un equipo de investigadores de la Universidad de Columbia ha demostrado que esa función de almacenaje inherente a los ecosistemas está variando a causa de la extinción de especies que se registra desde hace años.

Un nuevo estudio científico realizado por investigadores de Estados Unidos y del Reino Unido que acaba de ser publicado en la revista Science desvela pistas sobre el enorme impacto que podría tener ese declive de especies en la biodiversidad de los bosques tropicales, del que apenas se tiene conocimiento científico, y que estaría vinculado con el calentamiento global del Planeta.

Los científicos conocen que la biodiversidad de los bosques tropicales está decayendo, pero desconocen sus impactos sobre funciones del ecosistema como el almacenamiento de carbono atmosférico.

Los científicos creen que el potencial terrestre para secuestrar carbono de la atmósfera podría verse alterado en gran medida por los los cambios en la composición de las especies en los bosques tropicales.

Para su investigación, los científicos simularon modelos de trabajo a partir de supuestas extinciones de especies en un bosque tropical, lo que les permitió establecer muchas combinaciones y composiciones de los resultados, bajo distintos escenarios, así como explorar las distintas posibilidades de almacenamiento de carbono por la superficie terrestre con masa forestal.

Simularon estos efectos retirando en sus modelos especies con alta probabilidad de extinción, como las de escasa densidad de población, y reemplazaron lo eliminado con muestras aleatorias de comunidades naturales restantes.

Según sus resultados, dependiendo del escenario de extinción considerado, las proporciones de almacenaje de carbono por parte de la superficie terrestre con masa arbórea variaban hasta más del 600%.

Los métodos de investigación de este equipo científico podrían adaptarse a otros ecosistemas forestales, según los autores del trabajo, con implicaciones para la conservación, la restauración y la gestión de bosques tropicales, que dan claves en el conocimiento de las consecuencias de la emisión de gases de efecto invernadero.

Alerta amazónica

Alerta amazónica El País, 20-10-2005

Según un estudio pubicado en 'Science', la deforestación del gran pulmón del mundo avanza a un ritmo mucho más rápido del que se creía hasta ahora.

La deforestación en toda la cuenca del río Amazonas, considerada el gran pulmón del mundo, es peor de lo que se creía hasta ahora. Fundamentalmente, porque las actividades humanas están degradando la selva amazónica al doble del ritmo estimado previamente. Así al menos lo indica un estudio realizado por científicos de la Institución Carnegie de Washington y que este jueves ha publicado la revista Science.

Considerada la cuenca fluvial más grande del mundo, la región amazónica es un gigantesco ecosistema de selvas tropicales sobre una extensión de 7 millones de kilómetros cuadrados. También se le considera como la reserva biológica más rica del mundo, con millones de especies de insectos, plantas, pájaros y otras formas de vida, muchas de las cuales todavía no han sido registradas por la ciencia.

La tala de árboles

Pero más allá de eso, la cuenca es la que regula el clima de casi toda América del Sur y sus árboles son los grandes procesadores de dióxido de carbono y suministradores de oxígeno.

El informe sobre el estudio señala que esa riqueza está bajo amenaza y que el principal factor de la deforestación es la tala indiscriminada de árboles, a lo que se han sumado ahora las actividades de la industria maderera en la región. Hasta ahora, los métodos basados en las imágenes proporcionadas por satélites sólo detectaban las extensiones de terrenos en las que los árboles habían sido talados para dar espacio a las granjas o los pastizales.

Captación de imágenes

Sin embargo, un nuevo método de imagen por satélite desarrollado por los científicos de la Institución Carnegie, encabezados por Gregory Asner, ha logrado determinar niveles más precisos de la deforestación amazónica. El método llamado Sistema de Análisis Carnegie Landsat, en cuyo desarrollo también participó la NASA, permitió a los científicos identificar muchas zonas donde la floresta tropical ha sido reducida a través de lo que calificó como "una tala selectiva".

En este tipo de deforestación sólo se cortan ciertas especies de árboles comercializables y los troncos se transportan a los aserraderos ubicados fuera del campo. Para detectar y cuantificar ese tipo de árboles, en los cinco estados madereros más importantes de la Amazonía brasileña, los investigadores aplicaron el sistema que les permite analizar cada uno de los píxel de la imagen producida por tres satélites. A través de ese análisis lograron determinar el porcentaje de tierra con floresta y sin floresta dentro de cada punto de la imagen.

Los investigadores señalaron que entre 1999 y 2002, la tala selectiva añadió entre 60 y 128% más de área de floresta dañada a lo que se había informado hasta entonces. Según los autores, el volumen total de árboles talados representa entre 10 y 15 millones de toneladas métricas de carbono retirado del ecosistema.

Pérdida de humedad en la selva

La tala genera graves consecuencias ambientales. Entre ellas se produce una eliminación de la humedad característica de la selva y se aumenta el peligro de incendios, señalaron los científicos.

Financiado por la NASA y la Institución Carnegie, en el estudio también participaron científicos del Servicio Forestal de EE UU, el Instituto Internacional de Florestas Tropicales, de Puerto Rico, de la Universidad de Nuevo Hampshire y de EMBRAPA-Amazonia Oriental del estado brasileño de Pará.

El escritor Michael Crichton, un individuo peligroso

El escritor Michael Crichton, un individuo peligroso Barcelona, 5/10/2005, (Ecoestrategia)

A finales del mes de septiembre el escritor estadounidense de ciencia ficción Michael Crichton, mundialmente célebre por best sellers como "La Amenaza de Andrómeda" o "Parque Jurásico", visitó España con el fin de promocionar su última nóvela titulada "Estado de miedo", una historia donde narra el supuesto complot criminal de una organización ecologista para tratar de convencer al mundo de la amenaza del efecto invernadero y el cambio climático que, según la tesis del autor, es algo inexistente.

Crichton, cuyas novelas en su mayoría han sido adaptadas al cine, asegura que aunque la temperatura media del planeta ha experimentado un leve incremento desde 1978 del orden de 0,08 grados centígrados (ºC) por década, no se ha producido ninguno de los efectos catastróficos que los defensores del Protocolo de Kyoto (tratado internacional que busca la reducción del uso de combustibles fósiles para frenar el calentamiento del planeta) habían previsto.

Con esto el autor no sólo desconoce los estudios científicos llevados a cabo por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) a este respecto, sino que también cierra los ojos ante la serie de catástrofes naturales como sequías, inundaciones y huracanes (tal es el caso del reciente Katrina) que según expertos del mundo entero, como los de la Agencia Europea del Medio Ambiente, son producidos por la alteración del clima debido a la actividad humana, principalmente la quema de combustibles derivados del petróleo y el carbón.

Otro de los argumentos esgrimidos por el novelista, antiguo estudiante de Medicina de la Universidad de Harvard, es que "Evidentemente, el medio ambiente es un bien que debemos proteger, pero en ningún caso podemos olvidar que nuestro deber es preservar la vida del hombre. Si nos dedicamos a aceptar acríticamente cualquier mensaje procedente de medios ecologistas es probable que estemos poniendo en peligro el bienestar social. En cualquier caso, jugar a ser dioses y a controlar el medio ambiente es tanto como creer que se puede crear un hombre nuevo o desterrar definitivamente el crimen. La utopía ecologista, como la socialista, es un paso atrás en la civilización".

Estos planteamientos de Michael Crichton han sido aplaudidos y apoyados apasionadamente por los grupos neoconservadores (neocons) norteamericanos, y sus émulos de otras latitudes, quienes se sintieron muy irritados cuando en 2004 se estrenó la película "El Día después de mañana" mostrando los efectos catastróficos del Cambio Climático originados por la negativa (real y actual) de Estados Unidos a firmar el Protocolo de Kyoto, a pesar del tratarse del país que mayores emisiones de gases de efecto invernadero produce.

"El Día después de mañana" tuvo un espectacular efecto mediático entre la población y el Cato Institute, uno de los más importantes think tanks defensores del liberalismo económico, acusó a la película de "propagar temores infundados". Ahora los neocons tienen en este escritor a una figura capaz de transmitir a la opinión pública la idea de que el Cambio climático es una gran mentira inventada por los ecologistas".

Greenpeace responde a las alusiones del libro

La trama de "Estado de miedo" gira entorno a una organización ecologista ficticia llamada National Enviromental Resource Fund (NERF), pero que recuerda a grupos ecologistas como Greenpeace o el Resources Defense Council de Estados Unidos. Los miembros de esta supuesta organización llevan a cabo una serie de asesinatos y atentados terroristas con el fin de simular de manera artificial los efectos del Cambio Climático que, según el narrador, nunca se producirán.

Debido al revuelo y a la polémica suscitada en los medios, en gran parte azuzada por los estrategas de marketing de las editoriales para que la obra se venda en las librerías, la organización Greenpeace decidió responder oficialmente a las declaraciones emitidas por Michael Crichton.

Según Greenpeace, agrupación ambientalista protagonista de acciones espectaculares de gran despliegue mediático pero siempre dentro de la filosofía de la no violencia, "causa estupefacción que un autor norteamericano de Best-Sellers (Michael Crichton) utilice la presentación en España de su última novela para promover que, en vez de utilizar dinero en el Protocolo de Kioto, se utilice para combatir el hambre".

"Teniendo en cuenta que los Estados Unidos, con un 5% de la población mundial emiten un cuarto del total mundial de los gases contaminantes que causan el cambo climático; que el Gobierno de Bush no sólo no es firmante de Kioto, sino que lleva años haciendo todo lo posible por torpedearlo y que con los billones de dólares que ese gobierno se gasta en un año en sofisticado armamento podría resolverse el problema global del hambre, parece que las recomendaciones de Crichton no están bien enfocadas", aseguran los "guerreros del arco Iris".

Criminalización del ecologismo

Los ecologistas agregan que "no es la misión de Greenpeace responder a novelas de ficción, pero este libro se enmarca dentro de la campaña en contra de los ecologistas en general, y tiene como objetivo generar dudas que eviten una acción decidida en contra del cambio climático. Por ello consideramos necesario hacer algunas consideraciones. Ciertamente, y aunque el autor lo niegue, las líneas argumentales son demasiado burdas, y plasman las mismas tesis que las defendidas y promovidas desde hace años por las petroleras y la administración Bush: cuestionar el cambio climático y criminalizar a los ecologistas".

En lo relativo a la criminalización del movimiento ecologista sostienen que "tampoco el tema se queda en el ámbito teórico. Esta argumentación sirve de marco para justificar acciones concretas que buscan criminalizar el movimiento de defensa del medio ambiente. Esas acciones van desde acusar a los ecologistas de ser los culpables de los daños del Katrina, hasta iniciativas del Fiscal General de Estados Unidos contra organizaciones ecologistas, pasando por la investigación a ciertos grupos ambientalistas que realiza el FBI bajo el amparo de la legislación antiterrorista".

Greenpeace concluye que "la burda argumentación pseudocientífica de la novela ha sido ampliamente rebatida por la comunidad científica en: http://www.realclimate.org/

Otras de las afirmaciones dentro de este texto, que dejarán boquiabierto al lector medianamente informado, son la negación de que los casquetes polares se estén derritiendo a causa del aumento de la temperatura planetaria y de que estén desapareciendo miles de especies animales y vegetales cada año. Igualmente se desmiente la relación existente entre la utilización de algunos productos industriales y el aumento en la incidencia de cáncer en los países desarrollados. La guinda del pastel es el argumento de que la prohibición del DDT (uno de los productos químicos de la "Docena sucia") ha traído consigo más perjuicios que beneficios.

Preguntado por los periodistas sobre la posibilidad de que "Estado de miedo" fuese llevado a las pantallas de cine, Crichton respondió que no lo veía posible, ya que el tema era polémico.

En el caso de este tecnotriller se aplica perfectamente la frase del experto en temas ambientales del Cato Institute, Patrick Michaels, cuando dice que "Las mentiras disfrazadas como ciencia nunca deberían determinar cómo vivimos nuestras vidas".

El cambio climático causa la muerte a millones de personas en los países subdesarrollados

El cambio climático causa la muerte a millones de personas en los países subdesarrollados El Mundo, 6-10-2005

MADRID.- El cambio climático y la contaminación medioambiental son la causa de la muerte prematura de millones de personas en los países en vías de desarrollo y perjudican el desarrollo económico de estas naciones, según un informe hecho público por el Banco Mundial.

El documento apunta a la rápida urbanización y la falta de higiene como los principales riesgos para la salud en los países subdesarrollados, y atribuye al calentamiento global el importante incremento de los casos de malaria y dengue. También vincula el aumento de la incidencia del cáncer con factores medioambientales.

Según el Banco Mundial, unos 1.100 millones de personas no tienen acceso a aguas que ofrezcan unas mínimas garantías sanitarias y 2.600 millones no disponen de sistemas de saneamiento de las aguas residuales. Como consecuencia, cada año se producen 4.000 millones de casos de diarrea, que causan la muerte a 1,8 millones de personas, principalmente a niños menores de cinco años. Los autores del informe denuncian la baja inversión en medidas para el saneamiento del agua, que en 2000 sólo ascendió a 1.000 millones de dólares, un 10% del gasto total en agua.

La contaminación atmosférica causaría unas 800.000 muertes prematuras al año en las ciudades, mientras que el uso de chimeneas como calefacción sería responsable de 1,6 millones de fallecimientos en el entorno rural, ya que muchos casos de infección respiratoria aguda son causados por la contaminación del aire en el hogar. En Guatemala un 36% de la mortalidad infantil se debió a esta causa entre 1997 y 2000.

La exposición a químicos tóxicos también tiene un impacto creciente en la salud de los más pobres y en especial entre los niños. Un 60% de la mano de obra infantil se encuentra expuesta riesgos laborales, y más del 25% de esos riesgos se derivan del uso de dichos productos.

"Sin una mano de obra sana y productiva no tendremos el crecimiento económico necesario para garantizar que los países pobres dejen de serlo, ya que la población con menos recursos es la más vulnerable a los entornos contaminados", según Warren Evans, director del departamento para el Medio Ambiente del Banco Mundial.

Las emisiones de CO2 se reducen en un 80 por ciento en los vehículos con biodiesel respecto a los normales

Las emisiones de CO2 se reducen en un 80 por ciento en los vehículos con biodiesel respecto a los normales Noticias.ozu.es, 19-10-2005

Las emisiones de CO2 se reducen en un 80 por ciento respecto a los vehículos que utilizan combustibles derivados del petróleo. En Madrid, el concejal de Seguridad y Servicios a la Comunidad del Ayuntamiento de Madrid, Pedro Calvo, ha presentado hoy 12 autobuses de la Empresa Municipal de Transportes que funcionan con biodiesel 100 por cien renovable, es decir, sin mezcla alguna con gasóleo. Los vehículos han comenzado ya ha funcionar en líneas de la zona norte de la ciudad.

Según explica el Consistorio madrileño en una nota de prensa, este combustible lo suministra la firma EHN, del grupo Acciona, cuyo presidente, José Manuel Entrecanales, ha estado hoy también en la presentación de la nueva flota. El biodiesel 100 por cien renovable comenzó a emplearse en junio de este año en autobuses de diferentes marcas y modelos. Los vehículos han recorrido desde entonces más de 80.000 kilómetros.

El empleo de biodiesel proporciona grandes ventajes para el medio ambiente, ya que supone una notable disminución de las emisiones contaminantes como el monóxido de carbono, óxidos de azufre y partículas. La producción de biocombustibles es además una alternativa de uso para los terrenos que están abandonados, con lo que se evitan los fenómenos de erosión y desertización del suelo.

Las emisiones de CO2 producidas por los combustibles derivados del petróleo se reducen en un 80 por cien con el biodiesel, al cerrarse el ciclo con la absorción que, de este contaminante, realizan los vegetales empleados. Esta característica permite así disminuir los gases de efecto invernadero y avanzar en el cumplimiento del Protocolo de Kioto.

En los cuatro meses que llevan funcionando estos autobuses no se ha apreciado en ellos ningún problema mecánico y los resultados de los análisis efectuados sobre el sistema de inyección de combustible, filtros y el aceite motor han sido correctos. La nota destaca, además, que los autobuses no han necesitado ningún ajuste especial en sus reglajes específicos ni tampoco la incorporación o sustitución de ninguno de sus componentes para adecuarlos al nuevo combustible.

Las experiencias con este tipo de combustibles se iniciaron ya en el año 1997 y continúan hasta la fecha. En ese año, el Proyecto BIO-BUS empleaba como carburante una mezcla de gasóleo al 70 por cien y éter metílico derivado del aceite de girasol al 30 por cien. El proyecto se realizó entre 1997 y 1999, recorriendo más de 200.000 kilómetros durante el ensayo.

Desde noviembre de 2003 hasta marzo de 2005 se realizó una nueva prueba con autobuses dotados con motor que cumple con las especificaciones Euro III en cuanto a su nivel de emisiones de contaminantes, recorriendo con estos vehículos, más de 260.000 Km. Todos los ensayos se han realizado empleando biocarburantes procedentes del tratamiento de aceites vegetales vírgenes, no recuperados, que cumplen la Norma Europea EN 14214.

Tras estos periodos de ensayo se ha podido comprobar que no ha existido ninguna problemática técnica específica que afecte a los autobuses, a sus sistemas mecánicos ni a sus prestaciones, equivalentes al resto de los autobuses de similares características. Asimismo se ha comprobado que los análisis realizados sobre los lubricantes y filtros de los autobuses que han funcionado con biodiesel, han arrojado unos valores correctos.

El calentamiento global es una amenaza para el continente africano

El calentamiento global es una amenaza para el continente africano Alexandra Zavis

Associated Press, 20-10-2005

JOHANESBURGO - Las consecuencias potenciales del calentamiento global podrían ser devastadoras para Africa, el continente más pobre del mundo. Y además, se considera que sus países son los menos preparados para hacer frente al problema.

"Cuando tienen un problema de cambio climático, los países desarrollados simplemente lo resuelven con dinero. En Africa no podemos hacer tal cosa", dijo el investigador Luanne Otter en una conferencia sobre el tema que concluyó el jueves en Sudáfrica. "Es nuestra vulnerabilidad lo que nos diferencia de los países desarrollados", agregó Otter, del Grupo de Investigaciones Climatológicas de la Universidad de Witwatersrand.

Las temperaturas de la superficie subieron unas seis décimas de un grado centígrado durante el siglo XX, en el mayor incremento de esas mediciones en 1.000 años, según el Panel Intergobernamental de Cambios Climáticos. El panel dijo que 1998 fue el año más caliente que se haya registrado hasta el presente, y datos recibidos del resto del mundo indican que el 2005 podría ser aún más caliente.

Los climatólogos afirman que el recalentamiento continuará mientras continúen las emisiones de anhídrido carbónico derivadas de la combustión de combustibles fósiles y de otros gases que se concentran en la atmósfera y crean el llamado "efecto de invernadero" al impedir la salida del calor.

Los países africanos producen un porcentaje mínimo de las emisiones, pero ya sufren las consecuencias de los cambios en los patrones climáticos, dijeron investigadores que hablaron en la conferencia de esta semana.

La capa de hielo que cubre la mayor altura de Africa, el monte Kilimanjaro, ha comenzado a reducirse y a ceder terreno. El proceso de desertización avanza en la región de Sahel, en el noroeste. Las sequías, la inundaciones y otros acontecimientos extremos desde el punto de vista meteorológico se hacen más frecuentes y más severos. Y numerosas especies de plantas y animales han reducido sus ejemplares. En el famoso Parque Nacional Kruger de Sudáfrica, algunas especies ya están en vías de desaparición, según el profesor Norman Owen-Smith de la Universidad de Witwatersrand.

El ministro sudafricano de Asuntos Ecológicos, Marthinus van Schalkwyk, instó a los Estados Unidos y otros países a firmar el Protocolo de Kioto, que insta a los 35 países más industrializados a reducir en un 5,2% las emisiones de anhídrido carbónico y otros gases respecto a sus niveles de 1990. Las naciones firmantes del protocolo tienen hasta el 2012 para lograr esa reducción.

Los expertos vaticinan que 2005 podría ser el año más caliente

Los expertos vaticinan que 2005 podría ser el año más caliente El Mundo, 14-10-2005

WASHINGTON.- Meteorólogos de la Agencia Espacial Estadounidense (NASA) aseguran que el presente año va camino de batir todos los récords de altas temperaturas, siguiendo la tendencia de incremento del calentamiento global que comenzó hace ya 25 años.

Los análisis realizados por expertos del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, que recopilaron datos de más de 7.000 estaciones meteorológicas de todo el mundo, revelan otros "signos dramáticos" del llamado efecto invernadero, según informa el diario "The Washington Post".

Son signos de alarma que ya pusieron de manifiesto estudios científicos independientes y gubernamentales, como la considerable reducción de la capa de hielo del mar Artico y las "inauditas" altas temperaturas del océano en la costa del Golfo de México, devastada recientemente por dos huracanes.

Según el diario, expertos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EEUU (NOAA) aseguran que el pasado mes de agosto la temperatura del agua en esa zona de la costa estadounidense fue la más alta desde 1980, lo que pudo contribuir al incremento de la intensidad de los huracanes.

"Nadie debería sorprenderse de que esto esté pasando", según David Rind, uno de los científicos del Instituto Goddard, quien recordó que los años 2002, 2003 y 2004 ocuparon el segundo, tercer y cuarto lugar en la lista de los de mayores temperaturas. Los últimos estudios revelan que el calentamiento global de la Tierra es mayor en el hemisferio Norte y que la temperatura media del planeta seguirá incrementándose hasta el año 2100.

La mayoría de los científicos considera que la principal causa del efecto invernadero son las emisiones de dióxido de carbono que provienen de la quema de combustibles fósiles y otras actividades humanas, mientras que sólo unos pocos argumentan que el calentamiento global responde a un ciclo natural.

En sólo 5 años podría haber 50 millones de “refugiados ambientales”

En sólo 5 años podría haber 50 millones de “refugiados ambientales” 11 oct (Noticias 24 horas)

Así lo advierte un estudio del Instituto para el Medio Ambiente y la Seguridad Humana de la ONU, que estima que cientos de millones de personas pueden tener que desplazarse por culpa del aumento del nivel del mar, de la desertificación, las inundaciones y las tormentas provocadas por el cambio climático.

Aunque la estimación de 50 millones de refugiados es una previsión para el peor escenario posible, que exigiría miles de millones de euros en ayudas, este organismo considera que hoy en día ya hay unos 20 millones de personas –sobre todo en África subsahariana, India y Asia- desplazadas por problemas relacionados con el deterioro del medio ambiente, como tierras de cultivo erosionadas o contaminación del agua. Estas personas suelen ser consideradas como desplazados por motivos económicos y se les suele negar el estatus de refugiados.

Los costes de atender a estos refugiados serán enormes. Como ejemplo, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) calcula que ha ayudado a unos 50 millones de refugiados convencionales a reiniciar sus vidas desde que se estableció en el año 1950 y sólo para el año 2005 cuenta con un presupuesto de 980 millones de dólares (814 millones de euros).

Las plagas de la Amazonia

Las plagas de la Amazonia El País, 11-10-2005

La mayor reserva acuífera y biológica del mundo es devorada cada año a un ritmo creciente ante la impotencia del Gobierno, incapaz de salvaguardar este patrimonio mundial. En 2004 se desforestó en la Amazonia un territorio del tamaño de Bélgica.

Si es cierto que el futuro de las guerras se librará en la búsqueda del agua potable, América Latina y, concretamente Brasil, serán países sobre los que se posarán con codicia los ojos de la sed del planeta. Los números son elocuentes: este país posee el 20% del agua potable del mundo, lo que le coloca en la mayor descarga de agua dulce existente con sus 197.500 metros cúbicos por segundo. Esa agua es 40 veces mayor que la de todos los ríos de EE UU y 47 veces superior a los de Canadá, países ricos que aún no han entrado en la crisis del agua.

Es tal la importancia no sólo de la riqueza de agua de Brasil sino de toda su biodiversidad, la mayor del planeta, que ante el miedo que dicha riqueza, que no es sólo poesía ecologista, sino pura y cruda realidad política, pueda seguir deteriorándose, se habla continuamente, ante la ira de los ciudadanos y de los políticos, de "internacionalización" de la Amazonia, considerada la gran reserva de oxígeno del planeta. El problema es si dicha internacionalización es fruto de un interés real por preservar uno de los grandes santuarios ambientales del mundo ante la incuria o la impotencia de sus gobernantes, o si no es más bien una excusa para apoderarse del gran tesoro del futuro.

Sea como sea, esta misma semana la revista Veja, el semanario informativo de mayor prestigio del país, ha dedicado 15 páginas para lanzar una alerta sobre lo que llama "las siete plagas de la Amazonia". Un dato es significativo y escalofriante: "En 2004 se desforestó en la Amazonia un territorio como Bélgica. Sólo en los últimos 15 años fueron devastadas 28,8 millones de hectáreas, la mitad de todo lo que fue destruido desde el año 1500, fecha del descubrimiento de Brasil", escribe el semanal.

Y si la selva amazónica ha sido saqueada, no lo ha sido menos la Mata Atlántica de la que queda sólo un 5% de su territorio original, con una biodiversidad proporcionalmente superior a la de la Amazonia. En lo poco que queda de la Mata Atlántica se conservan aún 51 especies de mamíferos y 183 especies de aves, ejemplares únicos en el mundo. Entre los anfibios el número es aún más espectacular: de las 183 especies catalogadas el 91,8% son consideradas únicas en el mundo. Entre las plantas, de las 10.000 conocidas, el 50% son también ejemplares únicos. Sin embargo, la situación, al igual que en la Amazonia es alarmante: de las 202 especies de animales en peligro de extinción, 171 son de la Mata Atlántica. Lo mismo ocurre entre las aves, de las cuales el 40% de las 214 especies están en peligro.

Lo más grave es que según un informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), no sólo en Brasil, sino en todo el área de los países latinoamericanos "no existe ningún indicador que señale que la situación haya mejorado. Claramente vamos hacia atrás". Y añade el informe: "La biodiversidad es un tema que preocupa porque es uno de los grandes acervos, uno de los grandes recursos de América Latina".

Entre las siete plagas que Veja pone de manifiesto en el drama de la Amazonia, destacan los incendios (hay momentos en que sólo en Mato Grosso se han podido observar 15.000 fuegos simultáneamente) que causan una pérdida de 121 millones de dólares (100 millones de euros) al año. Y considerada la emisión de carbono, los daños alcanzan 5.000 millones de dólares. A eso hay que añadir la plaga de las madereras. Existen más de 3.000 empresas cortando árboles bajo la connivencia incluso del Ibama, el Instituto del Medio Ambiente, responsable de la defensa de la Amazonia. Sólo en junio pasado fueron detenidos, acusados de corrupción, 47 funcionarios de dicha institución. Y después, la impunidad. De los 539 millones de reales (unos 180 millones de euros) de multas aplicadas en 2004 sólo fueron cobradas 63 millones.

El problema no sólo es económico, no es sólo el saqueo de la madera preciosa de la Amazonia donde funcionan ilegalmente 8.478 camiones y 5.006 tractores que trabajan para las 3.000 serrerías de la región, y que por cada árbol arrancado destrozan otros 40 en la operación. El problema es más grave si cabe. Esa desforestación puede llevar a que el ciclo de las lluvias en la Amazonia podrá entrar en colapso si la selva pierde el 30% de su capacidad vegetal. Y ya ha sido destruido un 17%. En ese caso el fin de la foresta sería irreversible. Todo ello llevaría a una disminución drástica del vapor de agua generado por la foresta y por tanto de las lluvias, lo que elevaría peligrosamente la temperatura ambiental con consecuencias no sólo para Brasil y para América Latina, sino para todo el mundo.

En toda esta situación las paradojas se multiplican. Un país como Brasil, que cuenta con la legislación más moderna y más severa del mundo sobre la defensa del medio ambiente, permite que, según datos oficiales del Ministerio de Medio Ambiente, en la Amazonia existan 18 millones de selva compradas ilegalmente, un mecanismo perverso que el ex obispo catalán Pedro Casaldaliga, lleva denunciando, con peligro de su propia vida, desde hace más de 20 años.